Mes: marzo 2020

Cómo hacer una home o página de inicio para tu web [ejemplo práctico].

Solo tienes 5 segundos para convencer a tu visitante de que se quede en tu web.

Da miedito, ¿eh?

¿Cuántas veces has salido de una web nada más entrar?

Muchas. Seguro.

¿Te has parado a pensar por qué?

Hay dos opciones:  si la página estaba bien hecha, probablemente te fuiste porque no eras el público para el que se había creado.

No eras el cliente ideal de aquella empresa.

Punto para el copy que escribió los textos y te ahorró unos minutillos de andar vagando por la web en busca de algo interesante; te ibas a ir sin comprar de todas maneras, ¿para qué retenerte?

Opción número 2: la información que había en la página no estaba bien estructurada o no era relevante.

O era imposible hacerse una idea del tipo de web en el que habías aterrizado y te fuiste porque no te ofrecía nada lo bastante atractivo como para dedicarle más tiempo.

¿Cuál de los dos casos te gusta más?

Pista: en el segundo, el cliente ideal de la empresa también se fue sin comprar porque no llegó a saber que lo que se ofrecía en aquella web le podía interesar.

¿Qué me dices ahora? ¿Quieres o no quieres aprender a escribir una buena home para tu web?

Ya sabía yo que sí. 😉

¿Qué es la página de inicio de una web?

Pero vayamos por partes: ¿cuál es la página de inicio de un sitio web?

La página de inicio es lo mismo que la home page, la primera página que se muestra al abrir tu web (por ejemplo, si sigues el enlace a la mía, silviacomino.com, verás que mi página de inicio es esta).

¿Para qué sirve la home?

Buena pregunta.

Si quieres escribir una buena página de inicio para tu web, lo primero que debes hacer es pensar para qué la quieres. Qué quieres conseguir con ella.

Normalmente, la página de inicio es una presentación de lo que puedes esperar de esa empresa y lo que ofrece. Tiene que servir para que el lector sepa si le interesa seguir leyendo o no.

Aunque hay otro tipo de página de inicio en el que la finalidad es captar suscriptores, pero hoy no vamos a hablar de él; hoy te voy a enseñar cómo escribir una home para la web de tu empresa

¡Vamos, que nos vamos!

¿Qué información debe contener?

Otra buena pregunta: ¿qué poner en una página de inicio?

Pues mira: ni mucho ni poco.

 

Espeeeera, que te lo explico.

Lo cierto es que solo tienes que hacer un ejercicio muy sencillo para saber qué debe contener una home page: ponte en la piel de tu cliente. De tu cliente ideal, ¿eh?Escribe un buen copy y no hagas perder el tiempo a los lectores a los que no les interesa lo que ofreces.

Pero, sobre todo: asegúrate de que tu cliente se entera de que le interesa quedarse en tu web porque tienes algo estupendo para él.

¿Qué querrías encontrar tú en la página de inicio de la web en la que se ofrece algo que te interesa?

Pues eso.

¿Cómo estructurar una página de inicio?

Para saber cómo hacer una página de inicio volvemos a la pregunta que te hacía hace un segundín: ¿qué querrías encontrar tú en la home de una web?

A ver si lo adivino:

  1. Quieres saber si vale la pena seguir leyendo: ¿es esa web para ti?
  2. ¿Qué problema te ayuda a solucionar lo que puedes encontrar allí?
  3. ¿Cómo te va a ayudar la solución que propone la web? 
  4. ¿Puedes fiarte de la empresa o la persona que hay detrás de esa web?

¿He acertado?

Pues tu cliente busca lo mismito que tú. Así que ya sabes: responde en tu web a las mismas preguntas que haces tú cuando visitas una web.

Te adelantaba en el título que en este post encontrarías un ejemplo práctico sobre cómo escribir la home de tu web

Pues aquí lo tienes.

Te presento a Andrea Mir, personaje ficticio creado para la ocasión, solo para explicarte a través de su ejemplo cómo hacer la página de inicio de tu web.

¿Te has quedado con las preguntas a las que tienes que responder en tu home? Estupendo, porque vamos a basarnos en ellas para estructurar todo el contenido.

¿Vamos allá?

1. ¿Es esa web para ti? La propuesta de valor

«¿La propuesta de qué? ¿Qué es la propuesta de valor? Eso no estaba en ninguna de las preguntas de arriba, Silvia».

No.

Y sí.

La propuesta de valor consiste en decir en pocas palabras qué es lo realmente interesante de tu producto o servicio. Siempre pensando en tu cliente ideal, claro.

La duda que le tiene que quedar resuelta a tu cliente al leer tu propuesta de valor es si le interesa lo que ofreces y por qué debería comprártelo a ti y no a otro; ¿en qué eres tú distinto o mejor que los demás?

Y, recuerda, solo tienes 5 segundos para resolvérsela.

Por eso debes dejar clara tu propuesta de valor en la cabecera de tu web (también conocida como above de fall, lo primero que se ve antes de seguir bajando para leer el resto del contenido).

Aparca la crisis de los 40 y saca la supermujer que llevas dentro.

Soy Andrea Mir, tu personal trainer y coach nutricional

Consigue la forma física que siempre has deseado
con mi plan exclusivo para mujeres como tú.

215 supermujeres felices ya lo han hecho.

Aquí tenemos a Andrea, muy sonriente ella en la cabecera de su página de inicio.

Como ella misma dice muy claro, es entrenadora personal y coach nutricional. Ahora bien, ¿creéis que atraerá a muchos «mazas» de gimnasio?

Probablemente no.

¿Por qué?

Porque Andrea está orientando sus servicios a un perfil de persona muy diferente: su cliente ideal son mujeres de más de 40 que quieren ponerse en forma.

¿Y por qué iba una mujer de más de 40 a confiar en Andrea y no en un entrenador de «mazas» de gimnasio para ponerse en forma?

No porque el entrenador del gimnasio no estuviera capacitado para hacerlo, sino porque Andrea tiene un plan pensado especialmente para mujeres de esa edad. 

Todo en su servicio está orientado a cubrir las necesidades y lograr los objetivos específicos de ese colectivo (que no son los mismos que los de un hombre de 40 ni los de una chica de 20).

¿Estamos?

2. ¿Qué problema resuelve lo que ofreces en tu web?

O qué deseo satisfaces.

¿Por qué hay que explicar en la página de inicio en qué puedes ayudar a tu cliente ideal? ¿No hemos quedado en que la home es una presentación?

Claro.

Una presentación para que el lector sepa si le interesa quedarse en tu web o no.

Déjale claro lo que le puedes ofrecer: qué necesidad suya resuelves (o qué deseo satisfaces).

En este caso, Andrea ataca un punto de dolor bastante puñetero: que a los 40 ya no somos jóvenes.

Duele, ¿eh?

¿Quién quiere dejar de ser joven?

 

Los 40 marcan una frontera mental brutal

De repente ya no somos jóvenes.

O eso nos dicen.

La realidad es que somos la misma mujer de siempre.
Pero más sabia y más segura de sí misma.
Y con unas necesidades algo diferentes a las que tenía hasta hace poco.

Nada más.

El plan Mir es un método diseñado especialmente
para las mujeres que quieren derribar la frontera mental de los 40.

  • Para sacar lo que nos dicen que ya no tenemos.
  • Poniendo especial énfasis en nuestras necesidades actuales.
  • Para obtener los mejores resultados.

Lo gracioso es que Andrea, por muy bien que nos alimente y más flexiones o sentadillas que nos haga hacer, no nos puede devolver la juventud.

Si de verdad pudiera hacer eso se podría ahorrar el copy; no le haría ninguna falta.

Y si nos dijera que puede hacerlo estaría mintiendo como una bellaca.

Así que pone el dedito en la llaga recordándonos algo que ya hemos pensado más de una vez: que empezamos a tener una edad.

Y luego nos deja agarrarnos a un hilo de esperanza con ese «o eso nos dicen» y aún apunta que, en realidad, la frontera es mental (que un poco sí, pero vamos, que antes o después la cadera se resiente). 😉

En realidad, la reacción que busca Andrea en nosotros es un «porque yo lo valgo»; un demostrarnos a nosotras mismas (y a los demás) que todavía no hemos dejado de ser jóvenes.

¿Y por qué nos importa tanto eso?

Pues porque vivimos en una sociedad en la que recibimos un bombardeo constante de mensajes que nos presionan para parecer jovencísimas y estar siempre estupendas.

No corras, que la muerte viejunez te va a llegar igual.

¿El plan de Andrea nos va a devolver la juventud?

No.

Pero va a tener un efecto positivo sobre nuestra salud (eso sí) y, sobre todo, nos va a hacer sentir mejor con una edad y un cuerpo que, en sí, no tienen nada de malo (aunque nos han hecho sentir que sí).

El servicio de Andrea está orientado a la satisfacción de un deseo: sentirnos jóvenes.

Nos ofrece escapar durante un ratito más de la sensación de hacernos mayores.

3. ¿Cómo resuelves el problema?

Ok. Andrea ya le ha recordado a su clienta ideal que está en esa edad en la que ya no es tan joven (que mola un poquito menos que hasta hace poco), pero no tanto como para que la cosa no tenga remedio.

¿Y cómo va a remediarlo?

Aquí es donde tiene que captar la atención de su clienta viejoven y decirle: «oye, tú tranquila, que esto tuyo lo podemos arreglar así, así y así».

Con un plan personalizado que incluya entrenamiento, nutrición y coaching para que ella consiga su objetivo.

Y le explica, muy por encima, en qué consistirá su plan dependiendo de los objetivos y las necesidades específicas de su clienta.

Valoración

Entrenamiento

Nutrición

Coaching

El Plan Mir se basa en la personalización:
no hay dos planes iguales porque no hay dos mujeres iguales.

Tanto el plan de entrenamiento y nutrición como el coaching
están diseñados para adaptarse a tus objetivos y tus necesidades.

¿Qué quieres conseguir tú?

Cada objetivo requiere un procedimiento distinto.
No es lo mismo perder los kilitos acumulados en Navidad
que preparar una maratón.
¿Verdad?

¿Cuál es tu objetivo y qué vamos a hacer para lograrlo?

Quiero alcanzar
mi peso ideal

Dieta hipocalórica proteínica. Ejercicios multiarticulares y metabólicos y entrenamiento HIIT.

Quiero ponerme
en forma

Dieta hipocalórica o hipercalórica, según tu caso. Entrenamiento variable para trabajar capacidades básicas y específicas.

¡Quiero
superarme!

¡Las posibilidades son infinitas! ¡Cuéntame qué quieres lograr y nos
ponemos a ello!

Ojo con pasarse y poner demasiada información.

La home sirve para captar la atención de tu cliente ideal y hacer que dé el siguiente paso: visitar la página de ventas de tu web. Allí sí es donde le tienes que vender lo que ofreces.

En este «apartado» de la página de inicio solo le tiene que quedar claro que tu producto o servicio le interesa.

Y que, si quiere más información o contratarte, lo que tiene que hacer es seguir la llamada a la acción.

¿Qué es la llamada la acción?

La llamada a la acción es ese botoncito o enlace que no siempre está cuando el cliente lo necesita.

¿Has buscado alguna vez en una web una manera de comprar o de contactar con el propietario?

Pues eso es justo lo que debes evitar. Asegúrate de que tu llamada a la acción sea visible desde el hiperespacio; no pierdas un cliente porque no haya encontrado la manera de comprar tu producto o servicio.

4. ¿Por qué deberían fiarse de ti? Genera confianza.

En este punto, Andrea tiene a una posible clienta que ya sabe que tiene un problema y que, después de ver cómo podría remediarse, casi se ha decidido a contratar.

Pero no acaba de fiarse.

¿Quién esa Andrea de la que nunca había oído hablar? ¿De verdad funciona lo que ofrece? ¿O es una lianta que le va a sacar la pasta?

Necesita saber que contratando el Plan Mir no va a tirar el dinero.

¿Cómo puede conseguir Andrea que esa clienta potencial se fíe de ella?

De varias maneras.

En este ejemplo he elegido utilizar los superpoderes de los testimonios. Funcionan.

¿Qué haces tú siempre antes de comprar o contratar, sobre todo si es una compra online? Lees los testimonios. Y solo un testimonio negativo ya te hace dudar, ¿verdad?

¿Y si la página no tiene testimonios? ¿No te hace dudar?

A mí, sí

Supermujeres felices

A los 45 años ya había abandonado mi sueño de correr una maratón, pero Andrea me demostró que nunca es demasiado tarde si de verdad hay ganas y compromiso. No fue fácil, pero con su plan y su motivación hice realidad uo de mis deseos olvidados. Ya llevo dos maratones (y no serán las últimas).
María Ríos
47 años
Los 40 me cayeron como un jarro de agua fría. De repente mi cuerpo me pareció un extraño. Los años y dos embarazos me habían hecho perder la figura y la firmeza. Decidí ponerle remedio y, siguiendo el plan de Andrea, conseguí recuperar mi peso y tonificar hasta las zonas más problemáticas.
Ana Juárez
41 años
Al llegar a los 50 empecé a tener dificultad para hacer cosas que antes hacía sin ningún esfuerzo. No me resigné y contacté con Andrea para ponerme en forma. Ahora hago ejercicio regularmente y cuido mi alimentación, ¡y estoy más en forma que hace 5 años!
Elisabet Casas
52 años

Todo tu copy se puede ir a hacer puñetas si, después de casi convencer a tu cliente, no consigues que se acabe de fiar de ti.

Hay muchas maneras de generar confianza en tu lector. Y según tu producto o servicio y tu sector te convendrá utilizar unas u otras (y, si puedes utilizar más de una, mejor que mejor).

Escribe un breve apartado que hable sobre ti o tu empresa

Con foto, plis.

Muestra tu personalidad y da alguna pincelada sobre tu formación o tu experiencia. 

Lo justo para que te pongan cara y vean que pueden confiar en ti. Para que te conozcan en profundidad ya tienes una página sobre ti en tu web (la tienes, ¿verdad?).

Logos de clientes para los que has trabajado

Aportan la tranquilidad de que otras empresas ya te han contratado y te están recomendando públicamente. Tan mal no lo harás, ¿no?

Apariciones en medios

Eso de «lo he leído» o «lo he visto en la tele» parece que sigue dando cierto prestigio. Lo dice la prensa. Es de fiar. Si has aparecido en medios, dilo.

Los medios online y los blogs de referentes de tu sector también valen, claro.

Números, cifras... ¡datos!

¡Números, números! Nos encantan los números. Aporta cifras.

Datos objetivos: cuántos clientes has tenido; qué porcentaje de éxito tienen tus productos o servicios; valoración media de tus clientes… ¡Datos!

¡Me encanta! ¡Me encanta contarrrrr! ¡Muahaha!

Eso sí: números exactos. ¿Qué es eso de «más de 20 años de experiencia» o «más de 1000 clientes satisfechos»? ¿Cuánto es más de 1000? ¿1001 o 1543?

Pues eso.

¿Qué? ¿Te ha quedado claro cómo escribir una home para tu web?

‘Tupendo.

Antes de irte, sin embargo, quiero recordarte la importancia de las llamadas a la acción (los botoncitos o enlaces de los que te hablaba antes, sí).

¿Cuántas llamadas a la acción hay que poner en la página?

No hay un número exacto. Yo, en este caso, he incluido una llamada a la acción en cada fase del proceso de «venta».

Una nada más empezar, para las clientas que tienen clarísimo que les interesa ese servicio y quieren pasar a la acción antes de seguir leyendo.

Otra, después de haber mostrado en qué consiste el servicio y cómo le puede ayudar.

Y otra después de acabar de convencer a las indecisas generando confianza en Andrea a través de sus testimonios.

Cuanto más fácil se lo pongas a tu cliente, mejor.

Sin una llamada a la acción visible, raro sería que lograras tu propósito. Internet está lleno de negocios como el tuyo, recuérdalo.  

Bueno, ¿qué?

¿Para cuándo la nueva página de inicio de tu web? 

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Así no te perderás ninguno de mis artículos y podrás conseguir más ventas a través del blog y la web de tu negocio.

Ahí lo dejo. 


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