¿Te dejas la piel cada día para sacar adelante tu negocio?

Te entiendo perfectamente.

¿No te da la vida para cuidar a los clientes que ya tienes, buscar otros nuevos y dedicar algo de tiempo a tu vida personal?

¡Qué me vas a contar!

Tener un negocio es muy bonito, pero hay veces en las que poder con todo… buf. Cuesta.

Antes, mi vida era más tranquila en ese sentido (también era más aburrida, eso sí). Iba a trabajar cada día y, a final de mes… pum; nómina.

¿Lo echo de menos?

Pues… la verdad, no mucho.

Desde que me dedico al copywriting, he aprendido un montón sobre los temas más variopintos, he trabajado con clientes de diferentes sectores y hasta he formado a futuros copywriters en Big Bang Conversion, la escuela de Javi Pastor.

Vamos, que no me aburro. 

Todos tenemos un pasado

Antes de todo esto había hecho de todo: trabajé en una ONG, tuve un bar y atendí a los visitantes en un museo, entre otras cosas.

Hasta intenté dedicarme a la corrección de estilo.

Spoiler: salió mal.

Porque me hice una web casera que era una castaña pilonga. Diseño, mal; de copywriting, ni hablamos.

Y así, claro: clientes, pocos.

Así que sí, te entiendo cuando dices que no te da la vida y, también, cuando me cuentas que el marketing online te suena a chino o, directamente, te agobia.

Porque yo he pasado por todas esas etapas (ni una me he dejado).

Y ahora, ¿qué?

Y ahora, mira, crecí y aquí estoy, con cuarenta y tantos y viviendo del marketing online.

¿Quién me lo iba a decir?

Si algo me enseñó tratar con el público en etapas anteriores, es que no puedes comunicarte igual con todo el mundo.

Por eso, si tienes una inmobiliaria no puedes hablar como una tienda ecológica, un dentista o una academia de idiomas. Y al revés.

#Esoesasí.

Y ahí es donde muchos negocios pinchan. Porque se comunican con sus clientes maravillosamente.

De palabra.

Pero llega el momento de trasladarlo a la pantalla y… ¡ay, amigo!

Se acabó la conexión, la empatía y cualquier atisbo de personalidad propia.

Acaban sonando todos igual y no son capaces de conectar con sus clientes (que es lo que realmente vende, por cierto).

Y, sin voz propia, conexión ni estrategia, es imposible diferenciarse de la competencia y solo queda una manera de competir… por precio.

Es decir: en el mejor de los casos, esas empresas no crecen. En el peor, las consecuencias son más catastróficas.

Por eso estoy encantadísima de haber superado esa fase que yo misma atravesé y poder ayudar a negocios como el tuyo que necesitan una manita con el marketing online.

¿Qué te parece? ¿Le damos un meneo al marketing online de tu negocio?

Échale un vistazo a mis servicios.

Copywriting web, redacción, email marketing... da igual lo que le encargues a Silvia, que te lo va a resolver maravillosamente.
Es una copy todoterreno que responde a nivel profesional y personal ¡porque es una gozada trabajar con ella!
Es seria, eficiente, y tiene ese punto creativo que hace que los textos brillen.
Elena Vispo
Lean Copywriter
Solo puedo decir una cosa de Silvia: trabajar con ella es muy fácil. Hemos colaborado juntas en varios proyectos de copywriting (para webs, redes sociales y anuncios), y en redacción de artículos para blogs con diferentes clientes y sectores. Siempre dispuesta y acertada, sabe captar la esencia del cliente y la hace realidad con sus palabras. Sus textos tienen gancho y arte, y su redacción es impoluta. Y todo con una sonrisa. 🙂
Marisa Casasola
La Tira de Marketing
Nuestra empresa había crecido muy rápido y teníamos un gran reto: hacer entendible para nuestros clientes un producto muy complejo. Silvia logró comunicarlo de manera sencilla y transmitir su valor diferencial en nuestra web. Gracias a su trabajo pudimos conectar con nuestro público también a través del blog y acercarlo a nuestro producto y a nuestra filosofía.
Daniel Suárez
CEO de Zapiens

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